miércoles, agosto 4

La Fortuna

Este texto ya lo publique alguna vez pero decidí suprimirlo, para publicar el nuevo con algunas modificaciones. Espero que les guste.




La fortuna o buena suerte, ¡esa!, es para los afortunados y para los hombres como yo o como otros, eso es pura charlatanería.

La fortuna sólo es un mito, cuento de hadas disfrazado de realidad; realidad en la que muchos creen estar envueltos y bendecidos. Se engañan así mismos diciéndose ¡que afortunado soy! Aunque por dentro el alma se les este pudra de envidia y odio para con los demás, ¡pobres ilusos! ¡Pordioseros de la vida!

La buena suerte ¡esa! Es para los duendes, tréboles, amuletos y todas aquellas supercherías que hablan y ponen en manifiesto su supuesta existencia; que alimentan a las miles de mentes ingenuas que a diario salen a la calle esperando tener “buena suerte”, que además en base a ese anhelo construyen sueños que al verse turbados y convertidos en pesadillas, la buena suerte hace de las vidas de estos individuos la Sodoma y Gomorra en el fin de sus días.

La realidad es otra los unos nacen siendo ricos y los otros pobres, y el resto ¡muertos de hambre!

¿A cuál perteneces?

¡Yo no sé! Y tampoco me interesa saberlo, solo quiero vivir, deambular por las calles, tener sexo ocasional si es posible, beber cada que pueda gorrear unas caguamas, crecer sin saber, saber sin ser soberbio. Vivir en la ignorancia eterna, no saber de mi futuro, y poder escarbar en la ruinas del pasado para cimentar las murallas del presente.

Fortuna o buena suerte ¿Quién la quiere?... ¡yo! Quisiera que existiera.